ESTILO DE VIDA EN LA LACTANCIA

¡Ser una nueva mamá e integrar la lactancia materna en tu rutina diaria puede ser un trabajo duro! Estos nueve consejos de estilo de vida y lactancia materna te ayudarás a hacer las cosas un poco más fácil:

1. Aprender cómo amamantar antes de dar a luz

Nada te puede preparar totalmente para una experiencia de la vida real, pero sin duda puede ser útil leer sobre la lactancia materna antes de empezar a vivirla. No todas las posiciones para la lactancia funcionan para todas las mamás y sus bebés, así que es bueno tener en mente algunas opciones disponibles.

2. Extrae tu leche materna

Extraer es simplemente una manera de tomar leche de tus senos, sin que tu bebé esté succionando. Una vez que extraes tu leche, ésta puede almacenarse en el refrigerador para darle un biberón a tu bebé más tarde.

Hay una serie de razones por las cuales es buena idea la extracción de tu leche materna y su almacenamiento para su posterior uso. No todas las mamás pueden estar con su bebé 24/7 y en algunos casos tendrás que depender de familiares, amigos o una niñera para cuidar de tu pequeño. A veces, las nuevas mamás experimentan senos congestionados o inflamados, en estos casos además la extracción de leche proporcionará cierto alivio. En otros casos, como cuando estás de viaje, apreciarás tener una botella lista.

Hay 3 métodos comunes para la extracción de leche materna: a mano, con una bomba de mano, o con una bomba eléctrica. A pesar de que no es doloroso, muchas mujeres prefieren usar una bomba, ya que es mucho más fácil. Un consejo útil es hacer presión sobre los conductos de la leche detrás de tu pezón en lugar de apretar el pezón mismo. Otra alternativa es el alquiler de bombas extractoras, si no quieres comprar una.

Tener leche extraída y almacenada resulta ideal en situaciones de emergencia, además de que ahorra mucho tiempo para a las mamás ocupadas. También es útil si estás en un lugar donde no estás cómoda para amamantar.

3. El almacenamiento de la leche materna

Después de que has extraido tu leche materna, el siguiente paso es almacenarla correctamente. El almacenamiento no es excesivamente complicado, pero requiere un poco de cuidado y atención.

Se sugiere utilizar recipientes esterilizados y herméticos o bolsas de almacenamiento de la leche materna diseñados específicamente para este propósito (aunque ten en cuenta que a menudo éstos pueden romperse o contaminarse con facilidad). Si utilizas un recipiente de plástico, asegúrate de que esté libre de BPA.

Recuerda siempre poner en cada envase una etiqueta con la fecha de extracción, para darle seguimiento y saber cuándo va a caducar. Si envías a tu bebé a la guardería, asegúrate de poner su nombre completo en el recipiente.

4. Maestría en amamantar en público

La lactancia materna en público puede ser una experiencia desalentadora para las mamás primerizas, aunque es un proceso natural, no siempre resulta cómodo de hacer las primeras veces.

Si te preocupa mostrar tus senos en público, intenta practicar frente al espejo para encontrar la mejor posición para ti y tu bebé. La seguridad es la clave para dominar la lactancia materna en público. Elige ropa con la que te sientas cómoda y usa un sujetador de fácil acceso, además busca un lugar con algún tipo de apoyo para la espalda donde puedas sentarte. También puedes considerar un lugar donde estés menos visible y sea menos probable que te molesten.

Durante la lactancia en público, muchas mujeres prefieren usar una cubierta de lactancia materna o una manta, así que considera esta opción si te resulta más cómoda. De todos modos, no está mal darse la oportunidad de intentarlo, ten en cuenta que algunas cubiertas para lactancia pueden irritar a tu bebé.

5. Usa ropa específica para lactancia

La ropa especial para lactancia es relativamente reciente en el mercado, el cual ha llevado al sujetador de maternidad a otro nivel. Además, son cada vez más populares las tapas y vestidos de lactancia debido a la facilidad que brindan al amamantar a tu bebé.

6. Mantén una dieta sana para lactancia materna

Una vez que termina el embarazo, no debes prescindir de la dieta sana que has llevado. Es cierto que cuando termina el embarazo puedes relajarte un poco más y empezar a comer algunos alimentos que antes no podías (quesos suaves), pero no olvides que lo que comes puede afectar tu leche materna.

Para obtener más información, visita nuestra página de nutrición durante la lactancia y entérate lo que puedes y no puedes comer durante la lactancia.

7. Tome un multivitamínico para lactancia materna

Es difícil seguir una dieta saludable en todo momento y más con un nuevo bebé en casa. Además, la lactancia materna significa que debes satisfacer tus crecientes necesidades nutricionales. Considera tomar un multivitamínico como Elevit.

8. Asegúrate de obtener suficiente descanso

Ser una nueva mamá puede ser estresante y puede que no duermas lo suficiente durante los primeros meses, por eso es clave que intentes dormir cuando y donde te sea posible, especialmente durante la lactancia, ya que estás gastando más energía de lo normal. Prioriza y busca el tiempo para descansar.

9. Socializar con otras madres que amamantan

A pesar de ser un proceso natural, la lactancia materna puede ser bastante difícil. Así que si estás teniendo dificultades con la lactancia, sería enriquecedor que tuvieras una red de apoyo de personas afines. Busca en sitios de crianza o en Facebook, grupos de padres en tu ciudad o zona.

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