Importancia del multivitamínico durante el embarazo | Elevit
Importancia del uso de un multivitamínico en el embarazo

De Mamá a Mamá

Importancia del multivitamínico durante el embarazo

El embarazo, exige mucho del cuerpo y es muy probable que una dieta normal, balanceada y bien cuidada no sea suficiente para afrontar esas exigencias. Por eso vale la pena ayudar al proceso de gestación con vitaminas, minerales y nutrientes extras, siempre en pro del mejor desarrollo del bebé y, por supuesto, de tu bienestar durante el proceso y a largo plazo.

Dos nutrientes esenciales que debes aportar a tu organismo durante este periodo son el ácido fólico y el hierro, ambos contenidos en los multivitamínicos para embarazadas. La demanda de ácido fólico, por ejemplo, aumenta durante el embarazo, especialmente durante el tercer trimestre.

Resulta importante saber que el nivel de folato o ácido fólico durante el embarazo desempeña un papel fundamental en la formación y reducción de defectos del tubo neural, el cual forma la médula espinal y el cerebro del bebé, fundamento del sistema nervioso central. Es por esto, que el déficit de ácido fólico durante el embarazo puede causar problemas en el desarrollo del bebé como la anencefalia y la espina bífida. Durante las primeras semanas del embarazo, antes incluso de que la mujer sepa de su estado, ya se está desarrollado el tubo neural.

Asimismo, en esta etapa de dulce espera también crece la demanda de hierro. Esto sucede porque aumenta el volumen de sangre materna con el crecimiento del feto y la placenta. Así es que el hierro que ingieras en los alimentos puede no ser suficiente para cubrir todas las necesidades de tu organismo y el de tu bebé.

En general, cuando estás embarazada, la ingesta diaria recomendada de nutrientes aumenta hasta en 150%, así es que ¡vale la pena que incluyas un poco de apoyo nutricional en tus cuidados diarios, y los multivitamínicos durante el embarazo son una excelente opción. Busca alguno que se adecue a tus necesidades y siempre cuenta con la opinión de tu médico de cabecera. ¡Más vale prevenir que lamentar!