Los temores más comunes sobre la lactancia materna

De Mamá a Mamá

Descripciones de los temores más comunes sobre la lactancia materna y cómo manejarlos

Dar la leche materna a tu bebé es una de las partes más mágicas y hermosas de la experiencia de ser mamá. Significa fortalecer el lazo indestructible que los vincula a ambos, además de ofrecerle a él la mejor alimentación de todas para iniciar su desarrollo con todo el impulso posible.

Sin embargo, las mamás primerizas sienten muchos temores frente al proceso de amamantar. ¿Cuáles son los miedos más comunes? ¿Qué tan infundados o ciertos son?

  1. Voy a ser mala lactante porque mis senos son pequeños. Eso no es cierto, el tamaño del seno no está vinculado a la producción de leche ni a la capacidad de amamantar. Todo depende más bien de la hormona prolactina que se activa en la medida en que el bebé succiona.
  2. Amamantar duele. En muchos casos puede ser doloroso, pero es cuestión de adaptarse a la técnica correcta para poder hacerlo sin malestares. Todo es mejor con la práctica…
  3. Miedo a no saber amamantar. Nadie sabe hacer algo antes de hacerlo. Es una tarea que se aprende con los experimentos, los intentos, las fallas y los errores. Cada bebé es un mundo y cada mujer lactante otro. Es necesario buscar el punto en que confluyen y se adaptan ustedes dos.
  4. No produzco suficiente leche. Esta es una sensación muy común entre las mujeres lactantes y también lo es el pensar que su hijo no se llena con lo que está comiendo, pero no olvides que al principio le estás dando el calostro, que sale a cuenta gotas, pero es uno de los manjares más nutritivos de la naturaleza.
  5. Me va a morder los pezones. De nuevo, no debe de suceder, no se amamanta a mordiscos y el bebé aprende poco a poco a hacerlo bien, succionar de modo adecuado y en la justa medida. También es cuestión de acomodar posiciones…

¡Paciencia! ¡Paciencia! ¡Paciencia!