Nutricion

De Mamá a Mamá

Qué comer y evitar en la post cesárea

Si ya pariste y tu alumbramiento fue por cesárea, no pierdas de vista que se trata de una cirugía mayor y requieres de tiempo y paciencia para una óptima recuperación. Primero que todo, debes de empezar con una dieta líquida y, poco a poco según el margen de tolerancia en la digestión, ir pasando a los alimentos sólidos. Inicia con caldos de pollo o carne, arroz blanco, gelatina y puré de papa o verduras. Ya más sólido, opta por carnes a la parrilla, excepto el puerco, y siempre en pequeñas cantidades.

La dieta líquida incluye, por supuesto, una buena cantidad de agua para mantenerte bien hidratada y apoyar la gran labor de producción de leche si tu plan es amamantar a tu bebé. Siempre es bendita el agua, bebe mucha, como tarea básica.

Es esencial que sepas qué alimentos es mejor evitar si quieres que la herida cierre pronto, es decir, aquellos que produzcan gases o que te hagan más propensa a adquirir infecciones. ¿Cuáles producen gases? Acá va un listado clave: legumbres como lentejas, garbanzos y frijoles; leche y sus derivados como quesos, nata y helados; vegetales como coliflor, brócoli, repollo, espárragos y pimiento verde; frutas como ciruelas, uvas y manzanas; y champiñones, uvas pasas y refrescos.

En cuanto a los alimentos que no ayudan a cicatrizar o incluso hacen este proceso más lento están el azúcar, el café, los refrescos y el alcohol. Más bien vale la pena optar por los que tienen propiedades cicatrizantes como el melón, la lima, la fresa, el jitomate, la piña, la naranja, la toronja y el cilantro.

Mezcla los buenos ingredientes y prepara cosas ricas, que al mismo tiempo apoyen tu pronta recuperación. ¡Cuídate mucho!